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sábado, 23 de noviembre de 2013

Catedral de Santa Ana, Las Palmas de G.C.

(Catedral de Santa Ana, Las Palmas, foto propia)
El otro día tuve el placer de asistir a una visita guiada por la profesora y Catedrática de la Universidad de Las Palmas de G.C. , María de los Reyes Hernández Socorro, que nos deleitó con explicaciones de todas y cada una de las obras que nos topamos durante la vista a la Catedral de Santa Ana (aquí expuesta) y el Museo Diocesano de Arte Sacro, en la misma Catedral (expuesto en mi blog de Patrimonio Cultural).

Muchos de los datos aportados por "Mayeye" (como le gusta que le llamen), son imposibles de recordar por la mayor parte de la población humana (siempre haciendo un guiño al humor), pero intentaré contarles algo de la exquisitez de su verborrea.

Aunque todas las imágenes hablan por sí sola, si existe algo digno de reseñar, así lo expondré.
Algo de Historia...

El día 20 de abril de 1487, los Reyes Católicos manifiestan su deseo de construir una iglesia catedral en Gran Canaria para dar cumplimiento al mandato del Papa, mandato que proviene de la solicitud de Fernando Calvetos a Eugenio IV en el año 1435 para que el Obispo de Rubicón pasara a la isla de Gran Canaria.
Empezó a construirse hacia 1497 por mandatos de los mismos Reyes; sin embargo, por falta de fondos se tuvieron que paralizar las obras en 1570. La larga historia del templo hace que en él se combinen estilos tan distintos como el Gótico tardío de su interior y el Neoclásico del exterior. Su fachada es el elemento más característico. La catedral tuvo dos grandes fases constructivas, una desde el año 1497 hasta 1570 y la otra desde 1781 hasta la actualidad.
En 1974 la Catedral de Santa Ana fue declarada monumento histórico-artístico de carácter nacional.
Permaneció cerrada al culto debido a una restauración desde 1996. abriéndose al culto en el año 1998.
(Cristo de Luján Pérez, foto propia)

En su interior alberga varias obras de arte, entre las que habría que destacar el Cristo de Luján Pérez, que preside la sala capitular, así como la talla de la Virgen de los Dolores de Luján, situado en el Museo Diocesano de Arte Sacro de Las Palmas de G.C., instalado en una de las salas que dan al Patrio de los naranjos, pueden contemplarse parte de estas obras. 

La fachada de la Catedral es de estilo Neoclásico. El edificio consta de tres naves, siendo la del centro la más ancha y las laterales a su vez, bordeadas por trece capillas independientes.
El templo tiene planta de cruz latina con crucero no muy saliente, coronado por un cimborrio, El altar mayor está presidido por la imagen titular de la Catedral y Patrona de la ciudad, Santa Ana, obra de José de Armas Medina, tallada en el año 1944.
(imagen de Santa Ana, foto propia)
El material utilizado para la construcción del edificio es la cantería azul procedente de las canteras de San Lorenzo, que se utiliza para los arcos, nervios de la cubierta y soportes, con el color gris que la caracteriza.
En las zonas donde predomina la cantería destacan sobre el fondo blanco del yeso de los muros o paños de las cubiertas. Éstas son de poco espesor, realizadas con material volcánico (piedra pómez), muy porosa, ligera y de poco espesor. El muro, realizado con mampostería, aparece articulado en dos niveles con pequeñas aberturas y ventanales sobre los arcos formeros de las capillas laterales. Las ventanas están concebidas como huecos en el muro y no como amplios ventanales.
Se aprecian dos tipos de soportes: por un lado, columnas exentas, diez en total, que separan las naves laterales, y con forma cilíndrica. El otro grupo de soportes discontinuos lo forman la veintena de pilares adosados a los muros laterales. Son cruciformes, con capiteles corridos. Aparecen pilastras de orden clásico en el interior de las naves y columnas renacentistas, embebidas de orden corintio en la capilla de Santa Teresa de Jesús.
El cimborrio situado en el crucero y que da paso a la capilla mayor, tiene un tambor con ventanales, cúpula y linterna. Los arbotantes presentan menor desarrollo debido a que no cumplen su función de descarga en las naves laterales. Las naves son de la misma altura.
Los nervios de las bóvedas, con líneas semicirculares, se abren a modo de palmeras en la parte superior de los soportes. 
(Fotos propias de la arquitectura interior)
El órgano de la catedral es un instrumento concebido aún dentro de la estética barroca desde el punto de vista estructural y tímbrico, mientras que su fachada ha sido diseñada con líneas góticas, asimilándose a la arquitectura de tipo historicística de la época.
Con casi cinco metros de ancho y unos siete de alto, se trata de una magnífica fachada plana con siete calles, subdivididas en altura en uno, dos o tres castilletes con celosías góticas, y rematada por pináculos y terceletes. La fachada se enriquece visualmente con la trompetería horizontal. Posee dos cuerpos, el principal y el de cadereta con sus correspondientes teclados y secretos partidos. Tiene 25 medios registros o 12 juegos y medio.

Originariamente estaba situado junto al coro, en el centro de la sala principal de la Catedral. Pero éste último fue desmontado y el órgano está incrustado en una capilla, solo para él.
(Foto propia)
También se pueden observar las obras primigenias con los cambios posteriores y los añadidos.
(Fotos propias de la arquitectura interior)
También visitamos al Obispo Codina, que se encuentra en su urna, momificado, algunas tumbas con sus lápidas y también la tumba de Fernando León y Castillo, el único civil enterrado en la Catedral.

(Foto propia, tumba de Fdo. León y Castillo.)
En una de las naves laterales, encontramos la pila bautismal del siglo XVI, (sin agua), realizada en mármol y con figura de alabastro, una escultura impresionante que muestro con detalles abajo.
(Pila bautismal, fotos propias)
Para acabar con esta entrada ( que no con la visita, que por otra parte, fue extensa y didáctica con muchas fotos tomadas de todas y cada una de las piezas), termino para no aburrir al lector. Más información en las diferentes páginas que puedan hablar de la Catedral, así como en wikipedia.
Quisiera señalar y destacar el precioso púlpito, labrado en madera, cerrado al paso para no estropearlo, con unos relieves dignos también de reseñar.
(Púlpito, fotos propias)


Aquí abajo se encuentra la "luminaria", se enciende una vez al año, cuando fallece Jesús, y todo está a oscuras salvo ella. Actualmente está a la derecha del altar mayor. Una pieza preciosa.
(Luminaria, foto propia)

Espero hayan tenido una feliz lectura. Hasta otra.


sábado, 9 de noviembre de 2013

Casa Museo de Colón, visita guiada.



El Museo  Casa de Colón, situado en el barrio de  Vegueta (Las Palmas de G.C.), organiza unas visitas guiadas con presentación de la obra invitada, "Las esculturas flamencas de Era de Mota, fechadas en el siglo XVI". La presentación de las obras, está a cargo de manos de María de los Reyes Hernández Socorro, más conocida como "Mayeye" en el ámbito cultural.
María de los Reyes Hernández Socorro es, entre otras muchas cosas, Catedrática de Hª del Arte en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Coordinadora de muchas actividades, Comisaria de tantas exposiciones que necesitaría un blog para ella sola, es miembro de comités, directora de equipos de investigación, imparte diversos máster oficiales, ha sido pregonera de las Fiestas del Pino de Teror en el 2011, Nombrada "hija predilecta" de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria en junio del 2010.

Pese a la juventud de esta mujer, tiene un currículum larguísimo, extensísimo y completísimo, digno de admiración y respeto.

Nos ofreció una visita por toda la Casa Museo, que no es una casa, son tres que unos arquitectos de mediados del siglo XX, han unido y conformado una sola unidad. Ciertamente, no tiene desperdicio, ya que las tres forman aun así, una casa preciosa.

Empezamos por las estructuras arquitectónicas de la planta baja, con el patio típico Canario, con sus balcones de madera tallada con esmero, y piedra en las paredes. El suelo con "callaos" y bloques de piedras que también forma parte las escaleras, que cuando no son de madera son de piedra antigua.


Las ventanas son un encanto, ventanas bajas, con grandes muros anchos. El pario interior adornada con pérgolas de madera y pilares de igual material con la peculiaridad del cordonado, algo muy usual en los pilares de piedra de las iglesias románicas.

Planta por planta observamos el cambio de un lugar a otro, la piedra por el ladrillo, el piso de piedra por loza de cerámica, y ésta por grandes tablones de madera. 
un precioso pozo original del siglo XV, comandando un espacio único y original, lógicamente, cerrado para evitar accidentes innecesarios, ¡pero tiene agua en su interior!.
Las mejores vistas desde los balcones de la Casa Museo, es sin duda, las de la Catedral de Canarias (Catedral de Santa Ana) situada en la plaza omónima, frente al Antiguo Ayuntamiento.
La Santa Ana que hoy se encuentra en la catedral es moderna, siendo ésta imagen de abajo, la primera Santa Ana existente que se sustituye por otra mucho más grande y voluminosa, acorde con el aumento de feligreses y de población, así como la magnitud de la Catedral ante su Santa Patrona.

La planta de subsuelo o sótano es una planta digna de visitar. Llama mucho la atención la altura del techo, teniendo en cuenta que por defecto, tendemos a encontrarnos edificios donde los sótanos o bodegas, tienen el techo bajo, como si entráramos en una cueva o cripta. Esta vez, nos sorprendimos por la inmensidad de sus paredes y techo, la piedra siempre presente, una lápida encontrada (vacía), pero original. Zona también transformada en parte museística.

Las obras.
Se recogen un legado importante de pinturas en la casa museo, de artistas canarios, sobre todo, aunque también teniendo en cuenta que nuestro legado también consta de obras flamencas, algunos autores son de los países del norte.
Hagamos un recorrido con ejemplos.



Llama mucho la atención los retratos mortuorios como éste de Fortuny. Recordemos que en los siglos anteriores, los retratos o fotos a los difuntos eran muy comunes. Éste fue realizado por Alejandro Ferrant y Fischermarn en 1878.

También cabe destacar el primer globo terráqueo de España, que se encuentra  (original), en el Museo Casa de Colón, maravilloso ejemplar.

Para finalizar, decir que la visita tanto guiada como no, merece la pena a este templo del Arte, recordemos que la Casa Museo de Colón fue la primera sede de la Universidad de Las Palmas y el primer museo de las Artes de Canarias, hasta que Tenerife... construye el Museo de Bellas Artes.
El edificio está muy bien mantenido, y el personal es muy amable y servicial. Merece la pena pasar un rato agradable y en un par de horas que dura la visita, puedes salir a comentar o a descansar a una de las decenas de terrazas que rodean el casco antiguo de la ciudad, y que inundan el barrio de Vegueta. Así mismo, es un barrio plagado de exposiciones, espacios de artes, como el CAAM, o galerías de artes plásticas como la que está justo en frente del Museo. 
Recomiendo su visita a aquellos que viven en las islas, y a aquellos que vienen a vernos desde fuera.

sábado, 19 de octubre de 2013

Llamamiento de Évora

Llamamiento de Évora
 La legislación sobre el Patrimonio Cultural

 La importancia de la legislación. Garantizar el establecimiento de los principios destinados a asegurar el cumplimiento de la función social de los bienes culturales. En la sociedad europea abunda la normativa dirigida para que la ciudadanía asuma sus deberes y para que las administraciones ejerzan sus competencias y responsabilidades En algunos casos, la sociedad civil puede ir incluso por delante de los gobiernos mediante diferentes iniciativas dirigidas a la salvaguarda del Patrimonio cultural. El estudio de la legislación relativa al Patrimonio Cultural nos ilustra sobre como ha ido cambiando la conciencia de estos bienes culturales y los criterios e instrumentos implementados para su protección. La ley no nos dirá por qué ha de protegerse el Patrimonio, sino como podemos hacerlo. Acceder a la legislación permitirá conocer una de las herramientas de protección básica para el Patrimonio Cultural y sobre todo, cómo poder aplicarla en según qué casos. 

Desde el punto de vista legal, en la normativa nos encontramos dos documentos, los internacionales, cartas y recomendaciones, convenios y directrices y por otro lado la normativa estatal, constitución, los decretos de autonomía, normas de Patrimonio Histórico. La ley 16/1985 del P.H.E. Primera ley en España. Y la ley 4/1999 de Patrimonio Histórico de Canarias...

 Así empezaba el discurso de Javier Velasco, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, para referirse a la importancia de los documentos firmados por los países miembros de la UNESCO. Todas y cada una de las Cartas y Recomendaciones para la salvaguarda del Patrimonio, son una esmerada elaboración de todos aquellos puntos que necesitan ser atendidos, según vayan saliendo a la luz. 

Los textos se reafirman, se modifican, se engrosan... cada cierto tiempo o cuando las situaciones políticas o sociales, empujan a una inmediatez. Detrás de cada recomendación, de cada valoración, de cada "llamada de atención", hay un trabajo profesional que no vemos, pero no deja de estar ahí. Profesionales educativos, psicológicos, sociológicos, antropológicos, y un largo etcétera, observan y estudian el impacto del Patrimonio, en manos de sus pobladores. Yo, hoy, quiero remarcar el Llamamiento de Évora (Portugal). 
(Plaza de Giraldo, Évora, tomada de aquí)

 Un documento firmado el 20 de septiembre de 1997, que he querido rescatar porque el contenido del mensaje, aunque corto, tiene un entramado de situaciones adversas en el documento. Destaco el llamamiento de los responsables de mantener el Patrimonio Cultural en óptimas condiciones para ser admirado. Encuentro el documento, más que un llamamiento, es una carta de socorro, pidiendo que se haga con moderación, que todos los habitantes de las ciudades convivan entre individuos vecinos, turistas, animales, y el Patrimonio Cultural. Una manera de reflejar la preocupación por el mantenimiento del Patrimonio, entre todos, aplicable a cualquier ciudad o pueblo del mundo. Se habla de hacer un turismo sostenible (ya propuesto y afirmado en Lanzarote (Islas Canarias) en 1995, entre todos.
 Los gobernantes de las ciudades, los representantes de las entidades públicas y privadas, así como las fuerzas del orden; el llamamiento, pretende hacer "visitable" una ciudad, y no masificarla por motivos económicos, poniendo así en peligro de degeneración el Patrimonio expuesto. Catedral de Évora El turismo sostenible es un recurso muy utilizado desde hace unos pocos años. Cuando el "boom" turístico dejaba suficiente capital como para generar altos beneficios a todos los que recibían las cantidades ingentes de turistas y de sus bolsillos. Ahora que parece que "derrochamos" multitudes, nos pesa un poco más el exceso de gente por las calles, se nos hace difícil "controlar" a la población y por tanto, los bandalismos, o malos usos que (siempre dependiendo de unos pocos), puedan hacer de nuestro Patrimonio.

 La sostenibilidad no ha de ser una opción, a mi entender, tendría que ser una obligación de los gobernantes de las ciudades. No ofrecer hasta desgastar, no saturar lo que puede verse dañado y tanto cuesta mantener, recuperar, restaurar, etc. En las sociedades capitalistas es casi imposible comprender éste punto de vista, puesto que "acotar" la entrada de turistas a un lugar, también significa "acotar" inversiones, y mermar beneficios.

 Este llamamiento, me da una pequeñísima esperanza de que aun alguien, en algún lugar ahí fuera, no piensa sólo en el dinero, en el reporte económico de la actividad, sino en el legado que es nuestro, y que tampoco lo es... ya que es de todos.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Ciudad de Samarkanda


(Plaza de Registán)

Hoy, en el blog "la lagartija de samarkanda" , se ha publicado un artículo recopilatorio de la ciudad de Samarkanda, en la ruta de la seda medieval, en Asia Central.

Una Historia muy interesante, plagada de cambio de gobiernos en manos de los mongoles y los musulmanes posteriormente. Se deja ver las manos de sus gobernantes en un hermoso espacio central, lleno de interesantísimos monumentos dedicados al esplendor de la ciudad en su época.
Samarkanda, fue nombrada Patrimonio de la Humanidad en el año 2001.

Aparte de que es una ciudad preciosa, al que, si nuestros bolsillos pueden permitírselo, deberíamos visitar al menos una vez, está en boga el Patrimonio de la Humanidad, gracias a los desafortunados encuentros que tenemos día a día en Próximo Oriente. No es noticia que estén en conflicto, puesto que parece ser, va siendo su estado natural, sino el peligro que corre nuestro Patrimonio.

en el blog arriba mencionado, hay unos vídeos muy interesantes y didácticos, a la antigua usanza, que nos ayuda a comprender el por qué hay que proteger nuestro Patrimonio. Ese, que poco se respeta, debido, a nuestra falta de cultura cívica y artística e histórica. Ese mismo patrimonio que algunos se preguntan que para qué sirve... pues sirve para preservar la identidad de los pueblos, de los habitantes, de los seres humanos en general.

Les invito a pasear por el blog, a opinar sobre lo leído o visto, y a dejar su +, si es de su agrado.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Historia atlántica

¿Cuáles son los orígenes de la Historia Atlántica, y en qué momento se consolida en el campo de la historiografía?

Según los textos con los que estamos trabajando, los orígenes de la Historia Atlántica se pueden remontar, bajo ese concepto, desde la segunda guerra mundial, para afirmar un territorio o enaltecer el origen de un imperio, una cultura o una raza.

Todos coinciden en que anterior a este siglo XX, aunque hubo historiadores que ya hablaban del mundo atlántico, apenas eran una minoría que no hacía lo suficiente ruido para ser escuchada. Sin embargo, los que en este siglo hablan del mundo Atlántico, no pueden basar sus conocimientos, sin citar y estudiar a los anteriores a ellos.
Los textos antiguos, ricos en información, en estructura y en base historiográfica, han servido para orientarnos en el pasado de los imperios que conformaban la alianza atlántica, y configurar lo que hoy conocemos por la Historia Atlántica.

Según el texto de Carmen de la Guardia en Historia Atlántica. Un debate historiográfico en Estados Unidos,decía  Bernard Bailyn, que, "Historia Atlántica es un concepto como un todo coherente implica un dramático cambio de orientación desde un enfoque nacionalista, diacrónico y teleológico hacia una perspectiva horizontal, transnacional, trans imperial y multicultural”. Estos tres conceptos se dividen en cuanto a definiciones, pero no subsisten el uno sin el otro, puesto que la razón de ser de uno, depende directamente de la existencia del otro, por tanto son complementarios y necesarios.

Según John Elliot, estudia la creación, destrucción y la recreación de comunidades como resultado del movimiento de personas, productos, prácticas culturales y valores a través y alrededor de la cuenca atlántica.
Según David Armitage en Tres conceptos de historia atlántica, nos dice que “el Océano Atlántico fue un invento europeo... porque ellos fueron los que conectaron por primera vez sus cuatro orillas en una sola entidad...”

Sea como fuere, el motivo por el que se le da una importancia sobremanera a un espacio geográfico determinado, casi siempre es político o económico. Bajo este prisma, tenemos la reflexión del historiador italiano Franco Venturi sobre la Ilustración, citado en el artículo de Carmen de la Guardia, que resaltaban la similitud cultural entre Europa y las Américas durante el siglo XVIII.
También alcanzó a pronunciarse la historiadora Caroline Robbins (The Eighteenth-Century Commonwealt Man; Studies in the Transmission, Development, and Circumstance of English liberal thought from the Restoration of Charles II until the War with the Thirteen Colonies. Cambridge. Harvard University Press), que defendía un flujo republicano más allá de la Revolución Gloriosa inglesa, defendiendo así que ya en América existía ese pensamiento republicano antes que en Inglaterra, y por tanto, los primeros en conformar la revolución republicana fué el pensamiento americano frente al británico. Esta manifestación, me resulta cuando menos, política con un fuerte mensaje que quiere dejar claro la autora de la afirmación, utilizando la historiografía del momento, para justificar una acción política y su origen patriótico.
Para Federica Morelli yAlejandro E. Gómez  “los orígenes de la Historia Atlántica se remontan a mediados del siglo XX, luego de la Segunda Guerra Mundial, cuando desde un punto geopolítico una alianza nor-atlántica se hizo necesaria para contrarrestar la amenaza comunista soviética. Una de las obras más influyentes de aquella época fue The Age of Democratic Revolution (Princeton, Princeton University Press, 1959, 1964, 2vols.) de Robert R. Palmer. En ella aparecía por primera la expresión “Atlantic System””. En los años cincuenta, Robert Palmer aseguraba que la revolución Francesa y la Americana, eran sucesos enlazados, que uno pudo ser porque otro existió justo antes. Posteriormente le quitan la razón a Palmer, los estudios de los 90's.

Alison Games es una de las que afirma que la creación de la Historia Atlántica es obra de los historiadores interesados en analizar las características de los diferentes imperios. Eso puede suscitarnos la idea de que fueron motivos más que políticos los que obligan a una sociedad a justificar sus hechos bajo el manto de la historia, utilizándola así, como es habitual, como excusa para sus objetivos.

Los que comienzan a incluir a “esa otra historia atlántica” a ese espacio hasta ese momento olvidado del concepto, la América latina, el Caribe, África, y esos territorios periféricos que los anglosajones parecían haber relegado en segundo lugar, fueron Bernard Bailyn y Jack P. Green. A partir de ahí, pasaría a llamarse “Atlantic World”, y se centrarían en los cambios socio-políticos, fundamentalmente.

El auge de la Historia Atlántica, quizás, es porque se habían olvidado que es un espacio tan importante como lo fué el Mediterráneo. Nadie emuló jamás a Fernand Braudel con su Mediterráneo, a un igual con el Atlántico. Algunos autores escribieron sobre el Océano, igual, por la importancia que tuvo el comercio triangular, por la descendencia de los americanos, por buscar un origen a su pensamiento, a su política, a su idiosincracia.

Conclusión.

A modo de conclusión, he de decir, que la respuesta exacta del por qué de la existencia en las últimas décadas, de la Historia Atlántica ha suscitado interés de las potencias mundiales, y el por qué ahora, después de tantos siglos siendo protagonista de la Historia europea, sigue sin responderse. Muchas hipótesis apuntan, como dijo Alison Games, que ha sido un invento de los historiadores al mando de las acciones políticas, que intentan justificar “algo”, por tanto, existiría un interés político-económico.
El Atlántico tiene la misma importancia que tuvo el Mediterráneo en la época Antigua y Medieval, la historia eurocentrista sólo cambió de escenario para seguir concurriendo, lo que nos planteamos ahora, es por qué si el escenario siempre ha estado ahí, sale a relucir en éstas últimas décadas. Eso llega a conclusiones reales que ha sido una estrategia política, levantada justo después de la segunda guerra mundial.
Eso me hace preguntarme... ¿Acaso vieron en el tercer Reich una opción que no habían barajado los estados aliados, en cuanto al reclamo de una sociedad por justificar su “estirpe” de raza? Pensaron quizás que, había que unificar en esos momentos, los “estados amigos” en una alianza político-cultural para evitar futuros enfrentamientos de esa índole? Recordemos que la alianza del atlántico norte levantó inquietudes al respecto, para reescribir la Historia Atlántica, desde un prisma norteamericano... Y como hemos podido leer, justificar América, como continuador de la cultura Europea, reconociéndolos como “padres” de su historia, de sus patrias. ¿temieron alguna vez que Europa se levantara reclamando orígenes, contra la América existente? (con lo que significa la América actual, no tanto la colonial de la época Moderna).

Si la finalidad del por qué tenemos una Historia Atlántica ahora, es para recordarnos que América (háblese de todo el continente de norte a sur), se intentó construir a partir de una Europa, copiando exactamente lo que en ésta última se fraguaba. Se impusieron en las tierras nuevas, la política europea, los sistemas de gobierno, de administración, de mando, las normas morales, religiosas, y con ello el resto de cultura, abarcando todos sus límites posibles, (música, dialéctica, literaria, culinaria, etc). Se intentó, aunque no triunfara de la misma manera que en Europa, pero se asentaron las bases, al menos, para no administrar un territorio desde cero. Eso ayudó que, dentro de sus limitaciones, se mantuviesen bajo un orden establecido, como suponía Pierre Vilar.
A todo esto se le suma, que dentro de los colonizadores, hubo notables diferencias, puesto que las estructuras españolas eran muy diferentes a las francesas, y éstas a las inglesas, y éstas, a su vez, a las portuguesas, como bien afirmó Jhon Elliot. Pero tampoco se podría entender, ciertamente, la Historia de América, sin cada uno de los hemisferios que ella recorre, Norteamérica, centro américa y sudamérica, no se pueden ver como formas aisladas dentro del contexto hitoriográfico, como afirmó en su momento Felipe Fernández Armesto, en su obra The Americas. A Hemispheric History (2003; trad., Barcelona, 2004).
Por tanto, sea por justificación, por motivos diversos, por inclusión o exclusión de territorios a la Historia, (que, por otra parte, no somos quienes para incluir o excluir un territorio de la historia geográfica, por tanto, política y social), bien sea por el temor a nuevos conflictos que hagan temblar los cimientos consolidados de una paz entre Europa y Norteamérica, después de la segunda guerra mundial, felicitamos, como historiadores, que el mundo atlántico sea escuchado, sea conocido, y estudiado e investigado, por el bien nuestro, por el de nuestro pasado, y por el de nuestro futuro, sea cual fuere. Aun así, si hacemos eco de la petición y la propuesta de Carlos Martínez Shaw en Jhon H. Elliott. Imperios del mundo atlántico. España y Gran Bretaña en América, 1492-1830, Petralbes, 27 (2007), 317-326, la coción de “sistema atlántico” tiene que ser revisada, puesto que no se puede aplicar a la Historia bajo esa denominación, ya que existen puntos contrapuestos en su exposición.


Preguntas, se me ocurren varias, repuestas, todas y ninguna concreta, será que todas tienen su parte de razón, y que lo más cercano a la verdad es que sea, que todas forman parte de un conjunto, lo cual hace el concepto de Historia Atlántica y para lo que ha sido diseñado.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Ciudades bajo tierra, ¿Patrimonio desconocido?

Patrimonio Histórico... el que no vemos.

Esta vez quiero tocar esa otra parte de la Historia de cada país, de cada ciudad, que guarda en sus entrañas tesoros poco conocidos, o totalmente ignorados, del devenir de su propia Historia.
El caso que me ocupa hoy, son los tesoros ocultos bajo tierra.

Toda ciudad tiene un mundo subterráneo, toda capital ha tenido una Historia que se ha superpuesto con el paso de los siglos. Debajo de cada ladrillo que hoy vemos poblar nuestras calles, hay cientos de miles debajo, y nosotros sin saberlo.

Si tratamos delicadamente el papel de la conservación patrimonial, también hay que hablar de la conservación de aquello que no vemos, pero que está ahí. Evidentemente es una controversia, ¿cómo vamos a cuidar lo que no sabemos que existe?... buena pregunta.

Algunos técnicos autorizados, aseguran que cuanto menos sepa la población de sus tesoros arquitectónicos, mejor se conservarán, puesto que no se acercan expoliadores, saqueadores, y personas que no tienen cultura patrimonial, a quienes no les importa un pimiento lo que puede representar los vestigios de nuestro tiempo. En parte, tienen razón, porque somos conscientes de que casi todo hombre de a pie, va a destrozar, y considerar que un ladrillo de época romana, es uno de la obra de al lado y que en cualquier momento se pone otro.
Lástima para aquellos que entregan su vida a la salvaguarda de estos tesoros, no contar con personas cultivadas en estos aspectos.
Así pues, hay unos claros y preciosos ejemplos de ciudades bajo tierra, como los que afortunadamente el canal Historia nos muestra de vez en cuando en sus documentales.





(Foto tomada de http://www.absolutinglaterra.com/edimburgo-bajo-tierra-mary-kings-close/)


(foto tomada de google images)

Edimburgo.

La historia relata que este barrio fue arrasado por la temible peste bubónica en el siglo XVII, y para evitar una propagación general, las autoridades decidieron levantar muros alrededor de las casas, condenando a sus habitantes a una muerte segura. Con el paso del tiempo, se construyeron edificios sobre estas bases de viviendas abandonadas, quedando enterradas.


(Foto tomada de http://mailgeneraldelau.blogspot.com.es/2013/01/kish-5-el-acueducto-de-las-papas.html)
Kish.

Acueducto con 2500 años de Historia de construcción. El acueducto se llama ciudad bajo tierra, lo que es lo mismo chahre zirzamini.



(Fotos tomadas de google images)
La Capadocia.
Lugares como Derinkuyu, Ozluce, Ozkonak, etc. Turkía está plagada de Historia subterránea, lugar al que cualquiera debería ir a visitar y conocer, sobretodo los que nos dedicamos a la Historia. Incontables galerías, incontables lugares, visitas obligatorias. Los países de Oriente Medio, nos ofrece unos atractivos muy difíciles de rehusar.
(Para saber más, visita aquí.)




(Foto tomada de http://thewow.com.mx/2012/05/catedral-de-sal-zipaquira-mistica-surreal-bajo-tierra/#/0)

Colombia.
La catedral de sal de Zipaquirá. Hermosa estructura bajo tierra, también cita obligatoria para aquellos que pisemos suelo colombiano, independientemente de la apreciación de su flora y sus paisajes naturales. Sudamérica es un lugar rico en belleza natural que entre todos tenemos que cuidar, y los que viven en ella  aun más.

(Foto tomada de google images)

Londres bajo tierra... 

(Foto tomada de google images)
París. Catacumbas... visita obligada...


(foto tomada de google images)


Búnker en Berlín.

Y un sinfín de lugares en los cuales puedo perderme en cientos de kilómetros de vida subterránea para mostrarles un ejemplo mínimo de lo que tenemos bajo nuestros pies.

La pregunta lanzada es muy simple... ¿cómo podemos salvaguardar un patrimonio histórico, artístico, cultural, natural, mueble o inmueble, si no lo conocemos? ¿es mejor que solo sepa de su existencia un reducidísimo número de habitantes para su mejor conservación?, ¿es obligación de un Estado, divulgar el conocimiento de un patrimonio existente a su población?¿debemos estar capacitados para cuidar ese patrimonio, desde su conocimiento? ¿acaso, hay gobiernos que prefieren que no se sepa de la existencia de ciertos lugares, porque quizás, entre otras cosas, no pueden "sacarle partido económico? y una pregunta crucial...cuando llegamos a un lugar al que queremos conocer en su plenitud...¿dónde localizamos a los responsables de proteger ese patrimonio oculto bajo tierra?


No pienso contestar después de la publicidad, toca que algunos de los lectores se animen a aclararme ciertas dudas.


El texto está tomado íntegramente de un blog dedicado a divulgar contenidos sobre el Patrimonio Cultural, natural, histórico, artístico, arquitectónico, etc. El blog es de mi propiedad, y el enlace es el siguiente, para aquellos que les interese seguir esa actividad a la que se dedican buena parte de los historiadores.

www.lalagartijadesamarkanda.blogspot.com






lunes, 2 de septiembre de 2013

Cristóbal Colón, pequeñas anotaciones curiosas

Dando una vuelta por un libro, me encontré con una investigación que se llevaba a cabo sobre el origen de Colón, el “descubridor” de la América castellana.
De sobra es sabido entre la comunidad de científicos e historiadores, que la versión “oficial” de que Colón tenía un origen Genovés, ha quedado ampliamente discutida y demostrada que hay algunas incoherencias al respecto, en cuanto a los documentos históricos.

Sinceramente, nunca me ha dado por Colón, no sé si porque sería absurdo intentar ahondar en algo tan lejano, tan oscuro y tan machacado como la vida del Almirante, o porque creí que todo ya estaba escrito, siendo un personaje tan importante para el mundo. Pero curiosamente, sin quererlo, me he topado con una realidad con la que no contaba...

Todos sabemos que la verdad absoluta se nos escapa de las manos a los mortales, todos somos dueños de nuestra propia verdad que puede o no puede coincidir con otros puntos de vista (parece una exposición de I. Kant), pero no suelo apartar versiones que se me muestran como “posibles” simplemente porque van en contra a lo que he aprendido hasta ahora, (que siempre estamos aprendiendo, pero bueno).
Llevamos creyendo las verdad de otros, hasta que, por nuestros propios ojos, podemos tocar e identificar nuestra propia verdad.
Cuando se me presenta otras interpretaciones de la Historia, a diferencia de otros compañeros míos y muchos profesores de Historia, no es que “me lo crea a pies juntillas” pero tampoco desecho la posibilidad, siempre y cuando me la expongan bien y sin agujeros negros.

El caso que hoy me ocupa es el misterioso personaje de Cristóbal Colón.
Al parecer, hasta hace 3 días, era un Genovés de origen humilde, tejedor de seda, y casi ignorante que se dedicó a enrolarse en barcos como marinero antes de subir de nivel a Almirante. Todo hubiese quedado estupendamente colocado si no existiese esa curiosidad nata del ser humano en ver y leer, y querer saber más allá.

Al parecer lejos de ser Italiano, y más concretamente Genovés, el Almirante pudiera ser Portugués (eso ya lo saben algunos historiadores, sin dudarlo, yo solo lo repito), de origen judío y gran conocedor de la kábala, aunque tuvo que cristianizarse a la fuerza cuando los judíos fueron expulsados de la península Ibérica, cosa que él aprovechó para embarcarse en la carabela rumbo a “las Indias” (la expulsión de los Judíos se ejecutó en 1492). Como buen judío, renegaba de la divinidad del Jesucristo cristiano, pero obviamente, no pudo manifestarlo públicamente.
Por lo que parece, el hecho de que fuera a presentar el proyecto de su aventura marítima a los Reyes Católicos, fue una idea de su amigo personal el rey de Portugal, Juan II. (Curiosamente, pudo haber sido puesto en busca y captura por éste, por traición a la corona, cuando Juan II descubrió que parte de la nobleza del reino de Portugal, querían matarlo en una emboscada, que, por otra parte, Colón ayudó a poner su granito de arena en ese turbio asunto, junto con la reina, la mujer de Juan II y un hermano de ésta.).
 Esto quiere decir, que esas relaciones tan íntimas y personales no podría darse en pleno siglo XV entre un plebeyo y el rey, sino entre el rey y su corte o algún noble de la misma. (Esto justificaría el hecho de que Colón escribiera perfectamente el Portugués, algo de castellano y perfectamente el latín, y tiraría por tierra la teoría de que era un pobre y humilde tejedor de seda, dado los estudios que tuvo y su formación como navegante.

Colón, nunca firmaba como Colón sus correspondencias, y jamás hablaba de su origen, quiso borrar cualquier dato que significara para él una “amenaza” de ser descubierto. Quizás por ese pequeño detalle de que él formaría parte de la “comidilla” aristócrata para derrocar al rey de Portugal. La cosa es que en una misiva que el rey le envía en 1484 , creo recordar, a Colón, le advierte que puede volver sin problemas a Portugal sin miedo a que sea apresado ni condenado por crimen alguno contra su persona, eso parece un “te perdono” en toda regla por parte del rey al navegante, reconociendo este que tenía razones el rey para mandarlo a ahogar en medio del mar... pero bueno.
El Colón que me interesa, (el otro es derivado de Colombus, Colome, etc y no de Colón, Colom), se empieza a nombrar a partir de este momento, como si antes de su viaje no existiese, (de ahí que intentaran investigar su origen y no se halló nada al respecto, dando por supuesto, que existía bajo otra entidad que aun hoy desconocemos), las confusiones con su apellido transcrito al latín y al castellano, dieron pié a que se le confundiera con apellidos italianos (que por otra parte, sus orígenes eran Italianos y judíos, como los de su mujer Felipa Moniz de Perestrello, y todo apunta a que podía ser un noble portugués). Jamás escribió en Italiano, las correspondencias eran en las lenguas que cité antes, portugués, castellano o latín, aunque de vez en cuando intentaba esbozar una palabra en anotaciones sueltas en italiano, pero sin probarse nada con ello.

El descubrimiento de América se debió a una estrategia del rey de Portugal para deshacerse de los poderosos castellanos y mantenerlos ocupados para ellos poder seguir controlando el paso a las Indias (las verdaderas Indias), esto se menciona en el Códice 632 de José Rodrigues Dos Santos.



Y, ¿por qué no?...
Es muy raro que los expertos navegantes portugueses dejaran escapar la oportunidad de descubrir nuevos territorios para su corona, y el rey de Portugal, por otros navegantes conocidísimos, ya sabía de la existencia de tierras en occidente. Colón viajó con las coordenadas exactas, la última tecnología en navegación del momento proporcionada por el rey, y una cartografía litoral sin precedentes, digno de alguien que conocía la costa americana anteriormente. (sobre ésto, siempre he tenido la curiosidad, de que antes de 1492, sabemos a éstas alturas de “la película” que los vikingos pisaron el continente americano, quizás incluso antes, los orientales, es por ello, que hace años que oí hablar del mapa de Piri Reis, un marino Turco que realizó un mapa propio basándose en mapas anteriores y “muy anteriores”, donde se aprecia la Antártida, (que se descubriría un siglo después).

Parte del mapa de Piri Reis, publicado en 1513


Lo que está claro es que al no haber documentos escritos de esos siglos, los pocos que hay son copias de originales o copias de copias de los supuestos originales, por supuesto interpretadas y readaptadas con toda su buena fe (o no) y sus erratas correspondientes. No se puede negar ni afirmar nada con rotundidad, pero sí se pueden unificar fuentes que nos saquen de alguna duda y por lo menos dejar claro “lo que no puede ser”, aunque “lo que es”, no lo sepamos nunca.

Así pues, después de mucho divagar por entre documentos, copias, manuscritos, códices y demás, al parecer, el señor Cristóbal Colón, nacería en algún lugar del sur de Portugal, con apellido Colona, quizás Guerra Colona, judío converso por obligación de los Reyes Católicos, espía en la corte portuguesa de éstos últimos( por el asunto de la traición a Juan II, que luego se derivó en una amistad, ya que al rey le interesaba que Colón estuviese en contacto con la Corona de Castilla para mantenerlos fuera del comercio con las Indias y “cediéndoles” los derechos de conquista de un territorio que los portugueses llevaban años recorriendo y mercadeando).
Sobre ésto último, he de decir dos cosas, una, que los portugueses estaban comercializando con Canarias antes de la venida de los castellanos a estas tierras, y dos, porque cuando Colón se lleva dinero a las Américas, un tercio fue moneda portuguesa, prueba de que el comercio al que estaba acostumbrado los nativos americanos era con los portugueses.


Esto y más que no está aquí escrito descubrí sin querer, pero bueno, para hacerlo llegar por si alguien tiene el “huequito” abierto y preparado para saber más, que busque y sacie su curiosidad. ;).